Dalpozzolo: sociedad delictual y violencia endurecieron las penas

El máximo tribunal entendió que siempre hubo dolo en la acción ya que los dos delincuentes se manejaron con extrema violencia. En el escrito también fustigaron al TOP indicando que “tuvieron defectos imperdonables de técnica jurídica al separar las acciones”.

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A26 meses del homicidio de de Roxana Evelyn Dalpozzolo, el Superior Tribunal de Justicia de la provincia (STJ), que el 23 de septiembre readecuó el fallo condenatorio para los dos imputados del crimen condenando a ambos a 12 años de prisión, finalmente dio a conocer los duros fundamentos de su fallo. Por el que cimentan su decisión en la falta de “interpretación total de los hechos” realizada por el TOP 2 y la sociedad delictual de los dos acusados, además de la violencia extrema con la que realizaron todos sus movimientos y que terminó con la muerte de la joven.
El 23 de Septiembre, el STJ, compuesto por los ministros, Alberto Chain, Horacio Semhan y Fernando Niz, con la presidencia de Eduardo Rey Vázquez, entendieron que la interpretación del Tribunal Oral Penal Nº2 “tuvo una lectura muy escueta” de lo sucedido el 13 de agosto de 2018 y no profundizó en la generalidad del caso, ya que hubo una acción tangible que fue el homicidio de Roxana Dalpozzolo como hecho más grave dentro de toda la acción realizada por los delincuentes. Algo que no fue interpretado inicialmente por el TOP.

Tanto el fiscal Gustavo Schmith y los abogados querellantes Vanina Acevedo y Martín Ríos lo habían advertido durante todo el juicio.
Los jueces entendieron que el Artículo 165 del Código Penal de la nación era totalmente aplicable a este caso, ya que es la misma pena para quienes maten en ocasión de un robo. Algo que el Tribunal Penal no leyó de la misma manera por lo que aplicó penas disímiles entre los dos imputados.
En sus fundamentos el STJ entiende que ambos imputados planificaron el golpe, lo llevaron a cabo juntos, alcanzaron a realizar el arrebato y luego fueron interrumpidos por un joven que los puso en fuga. “Todo esto, incluyendo el desenlace fatal constituye una unidad de hecho”. Interpretaron que los delincuentes actuaron en todo momento con una violencia extrema. “Existió la figura ‘dolosa‘, desde que atacan a la primera víctima al hacerla caer de su moto, patearla en la cabeza para robarle su cartera, hasta la fuga a toda velocidad entre vehículos, cruzando un semáforo en rojo y embistiendo otra moto en la que viajaba como acompañante la joven que luego perdería la vida”. La fuga forma parte de ese designio violento con las consecuencias letales que se representan posibles y que le fueron indiferentes a los coautores continuando con su accionar. Allí también existe dolo en la acción, ya que embistieron a la víctima tras cruzar un semáforo en rojo a toda velocidad en una avenida sumamente transitada, en plena zona urbana”, agregan.
Lo que dejó claro el Superior Tribunal, pese a las presentaciones realizadas por la defensa, es que para este caso el encuadre según marca el Código Penal no debió haber sido el de “robo en grado de tentativa y homicidio por conducción imprudente” sino desde un primer momento debió enjuiciar a los acusados por el delito de “homicidio en ocasión de robo”, como finalmente planteó la fiscalía y la querella en su replanteo de sentencia.
Finalmente, el máximo tribunal aduce que fue incoherente la aplicación errónea de las condenas impuestas por el TOP Nº2, ya que no hubo un orden jurídico en la interpretación del Código Penal para el caso. “El error grosero del Tribunal Oral al separar las acciones constituye un defecto imperdonable de técnica jurídico penal y hasta de falta elemental de equidad, por no decir de estricta justicia material”. Cabe señalar que el TOP 2 está compuesto por los jueces Ariel Azcona, Juan José Cochia y María Amelia Zair Nicolás.

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